sábado, 2 de febrero de 2013

A veces los buenos días se desvanecen


No se distraigan por el título, es solamente una traducción literal del nombre de su décimo disco de estudio [Fade]. Cabe resaltar que dicho nombre no se debe a que la banda se este desintegrando, ni mucho menos a un bajón en la calidad de su música. Yo La Tengo fácilmente se han convertido en una de las bandas más regulares, con más de 20 años ya en el juego. Y aunque para esta reseña debería enfocarme en su música, probablemente me resulte un poco difícil disvincularlos de mi reciente vida personal. Poco me hubiera imaginado cuando los oí por primera vez, con su disco de 2009, Popular Songs, que me enamoraría de la banda [hay cierto debate dentro de mí sobre si la preposición adecuada en ese último fragmento era "de" o "con", pero dado a que ese es un verbo de alto calibre, prefiero cualquier día de la semana aplicárselo a un artista y no a una persona en particular]. De cualquier manera, quienes frecuenten mi blog ya sabrán que recientemente escogí la canción Autumn Sweater como "la perfecta canción de amor"; algo que sin duda es debatible al analizar la letra de la canción.

Autumn Sweater (1997)


De cualquier manera, hablar de Yo La Tengo es hablar de las posibilidades de encontrarle sentido a la vida en el querer a otra persona. Suena corny, lo sé, pero un blogger en Stereogum recientemente analizaba la relación dentro de la banda, y como esta ha logrado permanecer activa por más de 20 años. Sin duda que mezclar las relaciones laborales con las personales resulta algo complicado, sin embargo, Georgia Hubley e Ira Kaplan han logrado permanecer juntos por más de 29 años, y de una forma que a nosotros como audiencia, nos parece productiva, pues frecuentemente, con cada disco que la banda saca, encontramos verdaderamente tiernas e inspiradoras canciones de amor. No precisamente Autumn Sweater, más un himno para los hopeless romantics aficionados de la música indie, pero hay canciones en And Then Nothing Turned Itself Inside Out que han sido usadas en bodas. Antes de ponerme a hablar del disco en sí, debo terminar por expresar mi aprecio a la banda, y a sus integrantes, pues hasta las grandes historias de amor de la música pueden terminar en separación; llamese George Harrison y Patty Boyd (una de mis favoritas  ignorando el final), o Kim Gordon y Thurston Moore, quienes se separaron recientemente tras 27 años de matrimonio. Bueno, shit happens.

Ahora sí, retomando el tema. Al prepararme para esta reseña, no pude evitar volver a visitar lo que se podría considerar su obra maestra, I Can Hear the Hear the Heart Beating as One, su disco de 2007, que en 16 canciones y a través de casi 70 minutos, nos lleva por un sinfin de géneros musicales. Acá, YLT lograrón crear el ruido más hermoso que se pueda oír, una magistral pieza ambiental como Green Arrow, un Bossa Nova digno de cualquier brasileño en Center of Gravity, y otras hermosas composiciones que carece de sentido querer encasillarlas en un género en particular (Autumn Sweater, Stockholm Syndrome, My Little Corner of the World). Seriamente, acabo de revisar si I Can Hear... estaba ya en mi lista de discos favoritos, porque sin duda merece un lugar, pues a pesar de su larga duración, no puedo considerar que tenga ni un solo momento de relleno.

Fade viene a nosotros, más de 15 años después del punto más alto de su carrera, sin embargo, de pocas bandas se puede decir, que han mantenido sus estandares de calidad tan cerca de la cima. Recuerdo que Popular Songs resultaba un disco muy simpático, pero que carecía de cohesión, y que fácilmente podía confundirse con una especie de Greatest Hits. Fade suena increíble. Nuevamente encontramos una gran mezcla de sonidos, que ya es muy propia de la banda. Baladas ruidosas se intercambian con baladas más clásicas y melancólicas, y la banda se beneficia mucho de tener tres cantantes carismáticos. Las canciones se van moviendo por sí solas, y antes que te des cuenta, el disco ha comenzado, y toca la hora de volver a dar play, o de buscar sus discos viejos y adentrarse en el universo, casi de cuento de hadas que Kaplan, Hubley y James McNew han logrado crear.

Es difícil escoger una canción a resaltar. Lo cierto es que nada resulta más memorable que las palabras iniciales de la primera pista: "Sometimes the bad guys go right on top/Sometimes the good guys lose". Pero hay mucho más por seguir descubriendo en Fade. Yo los dejo con mi canción preferida del disco, y los invito a que le den click a donde dice DISCO, debajo de la foto del álbum. Cuídense muchachos, y que los buenos días no se desvanezcan :)

Stupid Things (2013)


Yo La Tengo - Fade (2013)

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