domingo, 17 de marzo de 2013

Los embajadores de la paz y la magia del Siglo XXI


Siento que hoy tengo un buen artículo entre manos. Sin embargo, no sé, carezco de un editor que me saque el jugo y me obligue a publicar hasta que esté todo bien pulido. Saltándonos del 2011 al 2013, nos encontramos con el disco sophomore (segundo) de una banda Californiana llamada Foxygen. Tomando su nombre de un juego de palabras surgido de su adolescencia, "el oxígeno que parecen ser a veces cierto tipo de mujeres", Foxygen ha lanzado este año el primer lanzamiento que Pitchfork cataloga como Best New Music, lo mejor de la música nueva. Fácilmente puedo decir que esto garantiza que debo de conseguirlo. Rara vez me decepcionan en esa página.

Conformado por Sam France y Jonathan Rado, Foxygen no toma únicamente su nombre del pasado, a decir verdad, el sonido y la imagen completa de la banda está profundamente anclado en los años 60 como diente en su alveolo. "No conozco de bandas nuevas" dijo uno de sus integrantes en una entrevista, justo antes de mencionar nombres como Animal Collective o Dirty Projectors. Solo con ver su pinta en las fotos, o la portada de su disco, con todo y el nombre "We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic", podríamos darnos cuenta, pero donde resulta más evidente, es cuando recién le damos play. Durante los siguientes 37 minutos, nuestros oídos serán testigos de como estos dos tipos reviven los sonidos de esa época en la que muchos hubieramos deseado vivir.

Tal como lo hicieron el año pasado unos tipos australianos, bajo el nombre de Tame Impala; banda que adoptó el sonido de Los Beatles, circa Magical Mystery Tour, con todo y un cantante que realmente suena a John Lennon. Foxygen no solo toma prestado aspectos de los 4 de Liverpool, sino que durante el transcurso, a veces de una misma canción, escucharemos como casi hacen que rompa un Elvis circa Suspicious Minds, para luego dar pasada a la locura y melodía de The Velvet Underground. Sin embargo, es indudable hacer notar que el modelo máximo a emular de la banda son los Rolling Stones. We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic desborda con la energía de los Stones y el carisma de Mick Jagger, especialmente en su etapa más psicodélica entre 1966-67, años en que nos dieron álbumes como Aftermath o el Satanic Majesty's Request.

San Francisco


En lo personal, la propuesta de la banda me encanta. Tal como lo hice entrever anteriormente, los 60s probablemente sean mi década preferida y seguramente hubiera deseado vivirla. Pero en un artículo publicado por la página Pigeons and Planes, el autor plantea su descontento con la escena actual del rock, y como su afán revivalista ha hecho que el género se estanque, especialmente en comparación con el hip-hop o la música electrónica, estilos que constantemente parecen expandir las fronteras de los mismos. Harmonicait logra ver la calidad de bandas como ésta, y los incita a que usen su talento para crear música nueva.

Se podría hacer un completo debate alrededor de esos argumentos, pero yo por mi parte los invito a que escuchen Foxygen y lo disfruten por lo que es, un disco que no se vería fuera de lugar entre mis Cholocate Watchband y Strawberry Alarm Clock.


jueves, 14 de marzo de 2013

Destroyer - Kaputt



Nombre del artista: Destroyer
Nombre del disco: Kaputt
Fecha de lanzamiento: 25 de enero de 2011
Géneros asociados: Sophisti-Pop, Art Pop, Indie Pop, Ambient Pop
Nacionalidad: Canada
Duración: 44:05
Motivo de descarga: Se encontraba en la lista de Pitchfork de lo mejor del año
Bueno para: Un domingo de resaca
Canción a resaltar: Chinatown?
Puntuación: 3.5/5
Comentario:


Ven a ese tipo de la foto? Responde al nombre de Dan Bejar, sin embargo también es el hombre detrás del proyecto musical llamado Destroyer. ¿Los dejé en lo mismo? No me extraña, ni siquiera los más hipsters de mis amigos me han hablado de él. Es por artistas como Dan que yo agradezco el haber nacido en una época en que el internet es ampliamente accesible, incluso en un país como Honduras. Si bien es cierto, que se ha perdido un poco de la magia de la búsqueda y del poder poseer solo unos pocos discos a los que se les tiene gran afecto, sin el internet, no sería posible contar con una biblioteca con más de 100 GB de música.

Recuerdo cuando comencé a descargar música. Realmente no tenía idea de por donde empezar. Tendía a guiarme por lo que miraba en MTV o lo que recordaba haber oído a alguien con buen gusto musical expresarse con afecto de un artista X. Después encontré Rateyourmusic, la que desde 2007 llamo mi página de cabecera. Junto con dicha página y los usuarios que la alimentan, logré refinar mi gusto musical, y llenar mi biblioteca a tal grado que probablemente ya no ocuparía volver a bajar nada nuevo, y sencillamente oír detenidamente lo que ya tengo el resto de mi vida. Pero como todo melómano sabe, nunca es suficiente.

Es indudable que el siglo pasado y la primera década de este otro nos han dado tanta música; y el perderse no solo en los clásicos, sino que también en aquellos lanzamientos más oscuros, es una tarea gratificante que bien podríamos hacerlo durante el transcurso de nuestras vidas. Sin embargo, no sé si les pasará a los demás, pero yo disfruto casi igualmente, el poder estar al tanto de la música que sale día a día. A lo mejor es mi frustración de que nunca formaré parte de un equipo de una revista decente (llamesé Pitchfork). Mi aventura como staff de un blog colectivo terminó antes de lo esperado, pero esa es una historia para otro día. Es más, ya con esta entrada me he desviado bastante del tema, y es preferible que lo retome en el siguiente párrafo.

Steely Dan - Black Cow


Todo esto lo he traído a la superficie, porque Destroyer es un artista que conocí por medio de Pitchfork, quienes escogieron a Kaputt como el segundo mejor disco del 2011. No es difícil verlo así. Kaputt es realmente un disco placentero para escuchar, especialmente un domingo de resaca; suave, pero que toma tu atención. Influenciado directa y fuertemente por el yacht rock de Steely Dan circa Aja, Destroyer retoma un sonido que no era necesariamente de mi agrado en los clásicos setenteros y lo trae a nuestros tiempos. Para quienes no han pasado por tales clásicos como el Avalon de Roxy Music, o el anteriormente mencionado Aja, esos álbumes se caracterizaban por ser "muy sofisticados"; con un sonido sobreproducido y muy muy planificado, sintético y sin mucho espacio para respirar; plástico y sin mucha vida.

Destroyer - Kaputt (NSFW)


¿Que hace entonces que Kaputt funcione? Será el paso de los años; tal vez el saber que ya no lo hacen por vender discos, si no más bien por demostrar que con un poco de buen gusto, letras interesantes y humor paródico, se puede retomar conceptos muertos y darles nueva vida. Las canciones siguen sonando sofisticadas, sobreproducidas, pero por alguna razón, los saxofones caen muy bien en el entramado, y sí, creo que la voz particular y no exactamente melodiosa de Dan Bejar le dan un giro nuevo a una escena que ni por ser alabada en ciertos círculos, termina siendo de mi agrado.

Es difícil escoger una canción en particular, y para mí, eso suele ser indicio de un buen disco; un concepto trabajado a fondo por el artista. Con tan solo nueve canciones, nada desarticula (tal vez la pista final Bay of Pigs, grabada meses antes, tiene un toque más progresivo que el resto de las canciones, pero es suficientemente interesante como para ganarse un espacio en el disco), y los 50 minutos de duración terminan antes de que nos demos cuenta. En definitiva, me alegra poder compartir este disco con ustedes, y espero que más de alguno diga que fue gracias a este blog que los descubrió

Destroyer - Kaputt (2011)