jueves, 31 de mayo de 2012

Falling Slowly: Glen Hansard & Marketa Irglova

Si bien es cierto que la razón principal por la cual una persona tiene un blog y lo mantiene activo, es simplemente para desahogarse, porque necesita un espacio para decir las cosas en alto, donde cualquiera las pueda ver, aunque nada garantice que alguien lo haga. Debo decir que no escribo en mi blog para conseguir miles de visitas, sino porque en realidad disfruto el "rant" sobre música y compartir mis gustos, y con una persona que llegué y encuentre algo que le guste, mi trabajo ha valido la pena.

Hoy en día, me he despertado pensando en probar otra vez en tener mi podcast, cosa en la que he desistido despues de un par de episodios anteriormente; la última vez me vi obligado a formatear la computadora a medio programa y eso fue suficiente para que abandonara el proyecto. En este momento, el camino que tomará mi blog en los próximos días, será simplemente el de compartir con ustedes los discos que me encuentro escuchando. Hago esto, porque me doy cuenta que "bajar discos" es la principal razón por la que un usuario llega y sigue un blog. Además que veo que mis uploads de Pinkerton, Dark Side of the Moon y Astral Weeks han sido relativamente populares, y lo cierto es que desde SOPA/PIPA y la muerte de Megaupload, se ha vuelto más difícil el conseguir la música que uno quiere escuchar.

En los próximos días seguiré compartiendo con ustedes mis discos favoritos, pero para el día de hoy tengo preparado un disco que si bien se encuentra en la lista, se encuentra varias posiciones atrás. Este disco corre a cargo de un dueto conocido como The Swell Season, compuesto por Glen Hansard, cantante irlandés de la banda The Frames, y su novia de aquel entonces, Marketa Irglova, de origen checo. Juntos, Hansard e Irglova ya llevan tres discos como The Swell Season y la película independiente Once, que terminó convirtiendosé en un gran éxito, que inclusive llevo al dueto a ganar un Oscar por mejor canción original por Falling Slowly. Permitanme recomendarles la película, la cual volví a ver ayer después de varios años. Recuerdo haberme encontrado a la directora de mi colegio en el video rental, y ella me recomendó, entre otras películas, Once, una buena historia que cualquiera que disfruté de la música le agradará. Sería hasta un par de años después que en la casa de mi tía me encontré con un disco pirateado de esta peli, la vi y me encantó, sin embargo, no había sentido tanta necesidad de volverla a ver, porque rápidamente conseguí el soundtrack, y al escucharlo, eso funciona como si se estuviera viendo la película nuevamente.

Falling Slowly


"No me gusta oír ese soundtrack" decía mi hermano, "porque uno tiene que pasar por todo ese sube y baja de emociones de la película". "Solo he visto trailers, y se ve cool" decía mi mejor amigo, "pero se mira bien cursi". Obviamente diferí con la última opinión, pues si hay algo que esta película no es, eso es ser "cursi". En realidad uno estaría equivocado al decir que esta es una película romantica, pues no lo es. Aunque, si bien es cierto, las excelentes canciones hablan de amor, el personaje de Glen está enamorado de su novia con quien cortó antes de que empezara la película, y que solamente conocemos por medio de viejos videos, y el personaje de Marketa, parece estar muy cómoda estando sola con su hija y su madre, aunque reciente que su hija crezca sin su padre/esposo, quien se quedó en la República Checa. Así que más que un musical de Broadway, la película funciona como un buen video musical, y me veo obligado a decir que la historia es tan veraz, que probablemente no funcionaría si el elemento musical no fuese parte central de la trama.

When Your Mind's Made Up


Así que esa es mi recomendación de hoy. Más que el ábum, recomiendo que vean la película, y bajar el álbum inevitablemente vendrá después. Y puedo garantizar, que si les gusta la música y han estado enamorados y/o despechados, entonces Once será de su agrado.

domingo, 20 de mayo de 2012

Viaje por la música Iberoamericana: Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC - Vol. I


Bueno, he regresado a otros de mis proyectos que mayor éxito tuvo en cuanto a críticas y comentarios, y que además siento como necesario, pues repito, que como latino, escucho muy poca música producida en nuestros países y generalmente opto por la música anglo. Debo aceptar que en parte me tomé un descanso tras haber reseñado más de 10 discos, por otro lado, debo aceptar que el siguiente disco en la lista, me asustó un poco y por eso es que logró retomarlo hasta medio año después. Calculaba que haciendo 5 discos por mes, terminaría en un par de años, ahora veo que será francamente imposible el llegar al primer lugar, pero a lo mejor, algún día, cuando salga una actualización de la lista (ya las hay), logre terminar con las selecciones originales.

Bueno, hoy les traigo al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfico), y una compilación de sus mejores trabajos, que vio la luz en 1997. El GESI surgió en 1969, cuando Leo Brouer y Alfredo Guevara organizaron a un grupo de prometedores músicos, con el fin de que estos crearan música para las películas que el país producía. Este conjunto daría luz a artistas ya consagrados, como Silvio Rodriguez y Pablo Milanés, quienes no requieren presentación, aunque yo en lo personal confieso ser bastante ignorante de su música, por ahí quien tenga una lista con música latina-no rock, favor hacermela pasar para educarme también en ese ámbito.

Es difícil ponerse a hablar de Cuba, sin meterse a la política. Yo en lo personal no he vivido, ni he visitado Cuba, por lo cuál me limito mis opiniones al respecto de la calidad de vida en la isla, sin embargo, soy abiertamente contrario a la idea del sistema capitalista, aunque también estoy consciente de que el sistema comunista falló por igual. Las canciones aquí incluidas también suelen tocar el tema de la revolución, como lo es la primera pista, Granma, que dura 12 minutos, y que para los que no sepan, era el nombre del barco en que desembarcó Fidel y sus hombres en su primer ataque por desestabilizar la dictadura de Fulgencio Batista. La primera pista es un buen ejemplo del disco en sí, con un principio un tanto experimental, como a mar batiendo, largo, tomándose su tiempo para crecer y con una producción sencillamente horrorosa, que lo desanima a uno a seguir escuchando. Pero una vez que uno deja pasar eso y termina acostumbrándose, el disco resulta bastante satisfactorio. La voz de Silvio siempre resulta suave y tranquilizadora, y las pistas rítmicas como La Contradanza, son un buen ejemplo de la razón de la existencia de este grupo. Además, uno puede tener por seguro de que hay una historia detrás de cada canción, esto es música con contenido, independientemente si estés de acuerdo o no con lo que se expresa. Aunque yo mismo acepto que resulta un poco exagerado y lamebotas, cuando Pablo Milanés le compone una canción a Ho Chi Minh. Por ahí he leído que los cortes más experimentales nunca fueron grabados y fueron utilizados nada más en las películas, de las cuáles, sinceramente nunca he oído mencionar, no se si por cuestiones políticas, o porque no han envejecido bien y han quedado en el olvido.

Grupo de Experimentacion Sonora del ICAIC - Si tengo un hermano


De cualquier manera, si ustedes disfrutan de la música de Pablo y Silvio, les sugiero que escuchen este disco, de otra forma, se me hace difícil recomendar esta compilación, pues a mí mismo me ha costado mucho agarrarle sabor, y aunque puedo decir que ya le encuentro su gracia, dudo que escuche esto muy seguido una vez que le dé punto final a esta reseña.

Grupo de Experimentaión Sonora del ICAIC Vol. I

sábado, 19 de mayo de 2012

Huh?


Por distintos momentos a través de los años que he mantenido este blog, éste ha tomado la forma de ser una ventana para la música nueva, para lanzamientos que recientemente han salido al mercado. Si bien es cierto que existe un infinito de música que deseo oír, realizada en los últimos 60 años, siempre he disfrutado el estar al tanto de las escenas actuales. Claro esta, que mi persistencia en un, llamesé proyecto, es bastante mala, y generalmente nunca termino lo que empiezo, y prefiero limitarme a escribir lo que se me de la gana en dicho momento. Pero de hay en cuando, me tomo el tiempo de ver hacia atrás, y retomar lo olvidado, hay veces, que para hacerlo, necesito un leve empujón.

Y bueno, pues un leve empujonazo es lo que me ha dado Jason Pierce con el último disco que ha realizado bajo el nombre de Spiritualized, y titulado Sweet Heart Sweet Light, el cuál me ha tomado completamente por sorpresa por su gran calidad y "catchiness"; tanto así que llevo una semana escuchándolo diariamente. En los 80s, Pierce era el co-líder de una banda psicodélica llamada Spacemen 3, infame por el indiscriminado uso de drogas por parte de sus músicos. Cuando Spacemen 3 se desintegró, Pierce guió a varios de los músicos a una nueva banda, la cuál llamó Spiritualized, nombre que leyó en la etiqueta de una botella de anís.

Spiritualized - Come Together (1997)


Tanto Spacemen 3, como Spiritualized en sus primeros años, tuvieron una fanaticada de culto, pero con el Ladies and Gentlemen, We're Floating in Space, la banda logró acaparar la atención de un público más amplio. Con un nombre sacado del libro "El mundo de Sofía" de Josteein Gardner (muy recomendable libro), Ladies and Gentlemen consiguió terminar en las listas de lo mejor del año en publicaciones reconocidas como NME o Melody Maker. Yo personalmente tengo una buena memoria de como llegué a escuchar ese disco por primera vez. Hubiese deseado haberlo hecho allá por 1997, cuando salió a la venta, pero en realidad fue hasta el año 2009, cuando mientras vivía en Finlandia, me tome en la biblioteca musical, con un curioso empaque para un CD, pues todo el material está diseñado como si fuese una caja de una medicina, una droga potente, con su folleto de indicaciones y precauciones. Y ciertamente que el concepto no se queda en pura pretensión, pues durante sus 70 minutos de duración, Ladies and Gentlemen logra elevarte con su maravillosa mezcla de voces corales en la canción inicial, la paranoia de Come Together, y los diversos ruidos "mindfucking" en los que el álbum tiende a perderse y a alternar con momentos íntimos, como el Broken Heart.

No es de extrañarse que Sweet Heart se presente como una actualización de aquel disco, una versión alterna y mejorada, pues el mismo Pierce ha aceptado que este disco fue en parte, producto de que en 2009, la banda se dedicó a tocar su magnum opus del 97 en su totalidad en concierto. Además, desde 2005, Pierce libra una batalla contra un cáncer de hígado, y esta experiencia sin duda lo ha marcado. La portada del disco lee "Huh?", el título inicial del disco, que explicaba lo que pasaba en la cabeza de Jason, producto de las quimioterapias. Donde antes las letras hablaban de drogas y corazones rotos (Pierce cortó con su novia mientras L&G se cocinaba), Sweet Heart toma una perspectiva mucho más madura, hablando sobre la vida, la muerte y la religión. "Desearía estar muerto, porque solo los vivos sienten dolor" dice Pierce en mi canción favorita, Little Girl. Pero el disco en sí, está esquematizado en la misma forma que L&G, alternando momentos de pleno esplendor pop, con canciones que se transforman en jams ruidosos, que a diferencia de los desordenados presentes en su contraparte, aquí fluyen con total naturalidad, y denotan que Pierce está al mando en todo momento.

Spiritualized - Little Girl (2012)


Hace un par de semanas que al mundo le tocó decir adiós a Adam Yauch, mejor conocido como MCA, un tercio de la banda de rap/hardcore de Brooklyn, los Beastie Boys. A pesar de que se sabía desde 2009 que batallaba contra un cáncer de la glándula paratiroidea, su fallecimiento resultó inesperado, pues Yauch parecía recuperado, y en forma, cuando los Beastie Boys publicaron su octavo disco The Hot Sauce Committee Part Two. En lo personal, la noticia me chocó, y me sentí genuinamente triste, dandome cuenta que hasta mis ídolos tiene una vida terrenal limitada. Menciono a MCA simplemente porque me parece que la situación de Jason Pierce no es muy diferente, y que aunque estoy dispuesto a escuchar su trabajo por muchos años más, Sweet Heart Sweet Light, es uno de esos discos que después de haberlos creado, se puede morir tranquilamente.

Spiritualized - Sweet Heart Sweet Light

jueves, 17 de mayo de 2012

Indie Pop Celebration #6: Con que este es el año nuevo...


Es raro que mire tele hoy en día. Me es difícil seguir con lealtad un horario de transmisión y por eso, cuando lo hago, recurro a cosas que carezcan de continuidad, como un partido de fútbol, noticias o Los Simpsons; pero mi opción favorita siempre han sido los canales musicales. Lamentablemente, cadenas como MTV han notado que ya no es rentable llenar su programación con videoclips en la era del Youtube, y han preferido llenarse con reality shows que desafían el nivel de decadencia humana. Ayer, mientras pasaba por VH1, me encontré con una transmisión de un Storytellers que Death Cab for Cutie grabó el año pasado. Sabiendo que tenía en cola escribir sobre ellos en mi actual proyecto, decidí quedarme toda la hora de duración.

Tiny Vessels (2003)


Debo admitir que después del programa (en el cual estuve a punto de cabecear en un par de ocasiones) y de oír Transatlanticism en repetidas ocasiones, puedo concluir que aunque la voz de Ben Gibbard y la música "countryish laid-back" de la banda sean bastante placenteras, esta en conjunto, está lejos de ser memorable y más cerca de ser sedativa. Puede que al analizar de cerca sus letras, encontremos contenido y metáforas interesantes, que provocan que varios jovenes de la audiencia siguieran al ex Mr. Zooey Deschannel en su canto. Pero lo repito, me fue difícil el poder seleccionar una canción de estos tipos para resalta, así que primero pensé en el "album opener" The New Year, el cual parece encasillar un sentimiento que he sentido anteriormente, el de un año nuevo sin mayor futuro (sin embargo, este último año nuevo me sentí extrañamente optimista). Pero resulta, que mientras escribía este artículo en mi cuaderno, dandole una última escucha a Transatlanticism, me cruzé con la canción Tiny Vessels. "Eres hermosa, pero no te significas nada para mí" dice un verso, que nos da una pista de que la fanaticada de esta banda ha sido atraída por las letras y además, deja abierta la posibilidad de que Transatlanticism sea uno de esos discos que crecen lentamente dentro de uno.

I Will Follow You Into the Dark (2005)



También me he visto obligado a incluir esta canción, que es la mejor que le he oído a esta banda, y parece que sus fans estarían de acuerdo conmigo.

viernes, 11 de mayo de 2012

Indie Pop Celebration #5: Ella es un ladrillo, y yo...


"Son las 6 de la mañana del día después de Navidad, 26 de diciembre dice el calendario. Me pongo el par de calcetines que me regalaron esta Navidad, y quisiera no tener que acordarme; quisiera que lo que tengo que hacer hoy no fuese lo primero que llenase mi mente. Sin embargo, así lo es. Ni siquiera me bañe, estaba helado afuera, costó que encediera el carro, pero finalmente lo hizo. A penas un par de cuadras, ella ya estaba lista, sus padres habían ido de viaje a visitar a los padres de su mamá, y no se darían cuenta de que nosotros ibamos a salir.

Al verme llegar, salió de la casa, echó llave y se subió de un solo al auto. Me dieron ganas de levantarle la voz y sacarle algo en cara, pero no se me ocurrió nada. A decir verdad no se porque me sentí así, probablemente me molesto que aún no me hubiese saludado. "Hola" le dice despues de un momento, cuando al darse cuenta que no ponía el carro en movimiento, vio en mi dirección por primera vez. "Apuntaste bien la dirección verdad?" me preguntó. Suspiré, asentí con la cabeza y encendí el carro, tragandome un chorro de saliva coagulada.

La antena de mi radio se había arruinado, y la emisora solamente aguantó hasta las afueras del suburbio, luego dominaba la estatica y me ví obligado a apagar el radio. Un silencio incomodo invadió el carro. Ella prefirió pretender que dormía, pero un sonido que hacía con sus uñas la delataba. Cuanto me había tardado en conseguir una chava. Cuantos años pasé ansiando tener a alguien, pensado que no podía contener el sentimiento de vacío. Es curioso, ese momento en el auto, me dí cuenta que nunca había estado tan solo, como esa mañana sabatina, ahí, con el objeto que tanto había ansiado al lado mío."

Ben Folds Five - Brick (1997)


Mi amigo Iai no incluyó esta gran canción de Ben Folds Five en su lista de grandes canciones de pop, porque aceptemoslo, después de todo, 100 es un número bastante limitado. Resulta que esta es una canción que escuché por primera vez en un conteo de VH1 sobre música para nerds/geeks, y a pesar de que me gustó la canción lo suficiente para bajarla, fue hasta hace poco que me tomé el tiempo de notar lo grandiosa que es. Tanto así que pretendí hacer de esta entry un short story, pero me dí cuenta de que tardaría mucho y por eso nada más les dejo el comienzo.

Es difícil notarlo al principio, pero Brick no toca un tema fácil. Esta viene siendo una de esas canciones que el artista debía de sacar de alguna forma, y el mismo Ben ha aceptado que le costó mucho componer la canción, y que necesito de la ayuda de uno de sus músicos, quien escribió el coro que hizo la canción un poco más "disimulada". Si no lo han notado tras oír la canción, y ver el video que la acompaña, Brick trata sobre el día en que Ben y su novia de sus años adolescentes viajaron a una clínica a hacerse un aborto. La canción no toma una postura con respecto al controvertido tema, y se limita a contar la experiencia del narrador, la cual cabe decir, no es nada agradable.