miércoles, 20 de febrero de 2013

Christopher Owens: La belleza está en el ojo de quien lo ve



El tiempo sigue y el año avanza. Poco a poco, las responsabilidades de la vida me acongojan, y poco tiempo me queda para ponerme a bloggear. Tenía planeado para este 14 de febrero, dedicar un artículo en memoria a Brian Guillén, amigo que nos dejó el año pasado, y luego pasar el resto de la noche escuchando y bloggeando sobre cada una de las 69 canciones de amor del disco clásico de Magnetic Fields (pensandolo bien, aún debo hacerlo). Al final resultó ser un día muy ocupado, y llegué a mi casa luego de una insatisfactoria sesión de fútbol. Y bueno, ya en poco tiempo entramos a lo que es el tercer mes del año, y me alegra decir que mi acumulación de música de este 2013 aún parece "escuchable" en cuanto a cantidad.

Girls - Vomit


Después del Fade de Yo la Tengo, el segundo disco publicado este año que sentí la necesidad de escuchar fue el debut como solista de Christopher Owens. Quienes me conozcan bien, y a juzgar por este dato, son pocos o ninguno, los que saben que la banda conocida como Girls es probablemente mi artista nuevo favorito de los últimos 5 años. Publicando su primer trabajo "Album" en 2009, y un EP al año siguiente, Girls no llamó mi atención hasta su segundo lanzamiento, el excelente Father, Son & Holy Ghost, el cual sigue siendo mi disco favorito del 2011. Después repasé su catalogo y me terminaron de ganar. Sin embargo, para el momento que Girls repentinamente anunció su separación en julio del año pasado, la banda era un dueto compuesto por Owens y Chet "JR" White. "El día de los inocentes fue como hace tres meses" le twittie a @Chri55yBaby cuando me enteré de la noticia. Tengalo por seguro que estaba molesto que mi "nueva banda favorita" diera un alto con tan solo 29 canciones en mi iTunes.

Sin embargo, una vez que leí la entrevista a Christopher Owens en Pitchfork, decidí perdonarlo. White, responsable de brindarle un sonido épico a canciones como Vomit (probablemente lo mejor que Girls alcanzó sónicamente), estuvo de acuerdo con la separación, decidiendo concentrarse en la producción musical. Owens por otro lado, cuya vida poco convencional y hasta cierto punto trágica (su hermano murió porque sus padres pertenecían a un culto que prohibía el uso de medicina tradicional), y una vida publica de abuso de sustancias, sentía que tenía que exorcisar sus demonios en un disco conceptual, y es así como este año nos trae Lysandre.

Christopher Owens - Everywhere You Knew


Yo la verdad tengo cierto problema con los discos conceptuales, pues tiendo a escucharlos como un disco sin concepto. Ignoro realmente de que trata Lysandre, pero me da una idea de que tiene que ver con la vida de Owens en el ámbito musical, una vez que llego a la "fama" y que le tocó andar de gira. Es evidente también que hay un concepto en juego, cuando sentimos un sonido constante durante el disco, y menos "genre-jumping", y flautas a lo Jethro Tull por aquí, un saxofón estilo Steely Dan por allá. Si bien seguiré diciendo que extraño a JR, lo cierto es que Christopher Owens, sus letras y su "intimate delivery" eran el núcleo atractivo de Girls. Aquí seguimos teniendo eso, acoplado de buenas melodías que han hecho que mucha gente compare a Owens con grandes de la música como Kurt Cobain o Elliott Smith.

Ya no culpo a Christopher Owens por haber dado Girls por terminado. Si bien Lysandre fácilmente es mi menos favorito de sus lanzamientos hasta la fecha, no es nada malo, y a juzgar por las declaraciones del músico, éste es el primero de muchos más.

Christopher Owens - Lysandre (2013)

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