martes, 24 de julio de 2012

Gotye: Somebody That You Used to Not Know


Recién hace un par de fines de semana que escuché a Carly Rare Rapsen por primera vez en la radio local. Como amante de la música y la cultura pop, siempre estoy un par de pasos delante de nuestras emisoras y sé prepararme para las nuevas bombas musicales con tiempo, aunque siempre exista la posibilidad de que estas nunca revienten en nuestras latitudes.

Claro está el caso en concreto al que voy a referirme hoy. Este corre a cargo de un cantante Belga, quien desde hace varios años vive en Australia, donde se ha dedicado a crear canciones, y donde desde la década pasada formó un nicho de fans. Contrario a lo que yo mismo creía, Making Mirrors de 2011, no es el disco debut de Gotye, sino más bien ya su tercero. Sin embargo, es muy probable que Somebody That I Used to Know también haya sido la primera forma de que se enterarán de la existencia de este artista. Dicha canción fue el World breakthrough para el artista, y que lo ha llevado a miles de celulares alrededor del mundo, que ha sido dedicada miles de veces con la actitud “ya no me importas”, pero que en realidad dice que sí te sigue importando, y que tiene más parodias en Youtube que cambios de look de Lady Gaga.

Gotye - Hearts a Mess


Nacido bajo el nombre Wouter DeBacker, la versión flemish del nombre Walter, Gotye y su familia pronto se mudaron a Australia. Fue down under donde Gotye comenzó su carrera como músico, primero con la banda The Basics, y luego decidió concentrarse en su proyecto solista, con mucho apoyo de la radio australiana, la Triple J.

Bueno, estoy más que seguro que todo el que llegue hasta acá ha escuchado la canción Somebody That I Used to Know, sinceramente una gran canción, pero en lo que me empeciné hace un par de semanas, fue en encontrar el porque la canción es del gusto de tanta gente y porque resulta tan adictiva, tanto así que recuerdo haberla tenido en mi celular y una vez que la escuchaba en la mañana, no evita el tener que oírla dos o tres veces más durante el día. ¿Pero por que?? El mismo Gotye ha declarado que hay veces que la canción le enferma, y le avisa a los oyentes que existen otras canciones aparte de esa, pero aún así dice que aun disfruta tocarla en vivo.

Buscando saber si era Gotye un genio musical, uno de esos que tira melodía tras melodía de pura magia, decidí darle una escucha a Making Mirrors. Al hacerlo, noté que hay varias cosas que llaman la atención. Primero que todo; no, Gotye no es un genio musical, pero por otra parte, el disco superó con creces mis expectativas. Por un lado, hay que escucharlo sin buscar otro STIUTK, porque no lo encontrarán, pero aún así, el resto de las canciones resulta variado y entretenido, siempre jugando con los efectos vocales, y con algunos temas que tienen deliciosos feels sesenteros. Aún así, de no ser por la canción en cuestión, seguramente serían muy pocos, todos australianos, los que hubiesen llegado a escuchar este disco.

Gotye - Somebody That I Used to Know


Pero bueno, ¿Dónde está entonces el appeal de la canción? Pregunté a varias personas, y todos parecen coincidir con que el asunto tratado en las letras parece muy apegable a la vida de muchos. Yo personalmente no tengo un caso en concreto al cual engancharlo, pero aún así siento ese apego. Es de especial aprecio a mi persona, la línea que habla sobre los amigos de la chica recogiendo sus discos. Por otro lado, la canción simplemente está muy bien hecha, eludiendo exitosamente la fórmula tradicional de verso-coro-verso, y moldeandola de una forma nueva; dos versos casi hablados dan lugar a un coro, que luego rompe con el aporte de Kimbra y un coro mucho más adornado con efectos que el primero. Finalmente, ambos cantantes resultan carismáticos y conocidos. Tanto así que muchas de las discusiones generadas por la canción giran alrededor de a quien les recuerdan sus voces. Kimbra obviamente es relacionada con Katy Perry, y Gotye con Sting, Peter Gabriel y hasta Ozzy Osbourne, todo esto, producto de que para muchos resulta inconcebible ver que algo así salga de la nada.

Desafortunadamente, Gotye estará obligado a vivir bajo la sombra de lo que estoy seguro será su único éxito de esta magnitud. Y la canción está condenada a asquearnos en algún momento dado a la cantidad de veces que la oímos. El cantante y compositor dice que no tiene en mente hacer otra canción como esa, ni siquiera cree que le gustaría tener otra canción así de exitosa, aún así, cuando el sueño de muchos músicos se ve frustrado por el factor económico, Gotye podrá agradecerle a Somebody That I Used to Know por no tener que volver a preocuparse por un asunto como ese, y poder concentrarse en hacer la música que le gusta.


Gotye - Making Mirrors (2011)

domingo, 22 de julio de 2012

Soda Stereo - Canción Animal




Cuando un artista que ha venido levantando polvo, finalmente lanza su disco debut, y este no está a la altura de las expectativas, es común que se diga que los productores no lograron captar en el disco, la esencia de la banda en vivo. Seguramente que hay ocasiones en que esto es verdad, pero ya parece ser una excusa muy gastada. Aclaro esto, pero la verdad es que mi conocimiento de la discografía de Soda Stereo en realidad es mínima, limitándose a este y su MTV Unplugged, un disco en vivo, que a mi parecer es mejor que este de muchas maneras. Aún así, fans de Soda Stereo allá afuera, no me crucifiquen, le he dado 4/5 a Canción Animal, porque verdaderamente es un buen disco, solo que aquí estamos juzgando el mejor disco, de la que generalmente se acepta es la mejor banda de la música rock en español. Seguramente que cuando lean esto, muchos se atreveran a decirme que este no es el mejor disco de la banda, o que los discos solistas de Cerati son de mayor calidad, lo sé, tengo varios amigos fanáticos de este conjunto.

Soda Stereo - Té para tres (Canción animal)


Bueno, he aquí el disco que contiene algunas de las canciones más simbólicas de la banda. Tanto Té para tres como Entre caníbales son dos de sus mejores momentos, pero que reiteraré, fueron superados en sus versiones Unplugged, especialmente Té para tres, que bajo esas circunstancias bien podría ser mi canción favorita en español. Y bueno, acá también podemos encontrar la versión de estudio de De Música Ligera, la canción más famosa de la banda, y que acá funciona casi como una curiosidad para las grandes masas que se han acostumbrado a escucharla en su versión del "último concierto".

Soda Stereo - Té para tres (MTV Unplugged: Música para volar) 


Y como decía, el resto de las canciones tampoco son malas; siempre he sentido especial simpatía por Hombre al agua, pero debo afrontar algo, primero aclarando que poseo cierto favoritismo por la música en inglés, pero es que a pesar de darle cuatro estrellas a este álbum, hace ya varios años que lo escuché por primera vez, y me he sentido poco motivado a explorar el resto de la discografía de esta banda. Ni siquiera el estado crítico de la vida de Cerati ha impulsado mi curiosidad. Así, que en lo personal, recomiendo que si les interesa esta banda, se apeguen al Unplugged, pero también recomiendo que si alguien piensa que estoy equivocado dejando los otros discos en el lado oscuro de mi disco duro, sean bienvenidos.


Soda Stereo - Canción Animal (1990)

viernes, 6 de julio de 2012

"Nadie lo va a notar": 5 anuncios que roban a bandas musicales

Si alguno de ustedes pudo ver la reciente Eurocopa de fútbol por los canales de Televicentro, es posible entonces que hayan visto que la publicidad generalmente comenzaba con un anuncio de Banco Ficohsa. Desde la primera vez que vi ese anuncio, después de que terminara el partido entre Francia e Inglaterra, hubo algo que me resultó, extrañamente familiar (mi oxymoron preferida). La canción, esa canción, yo la he oído antes. Pero bueno, antes de que juzgue al Banco Ficohsa y a la agencia de publicidad responsable del robo, debo acompañar está demanda con varios casos que bien hasta les podría servir de defensa. He aquí otras instancias que se han dado en el mundo de la música, y que dado a que se dieron en países de mayor "importancia" tuvieron las repercusiones debidas:

Tom Waits y Frito Lay, Audi, y Opel

Cualquiera que sepa quien es Tom Waits y haya escuchado su música, sabrán que el cantante-compositor norteamericano tiene no solamente un estilo de composición bastante único, sino que también, su voz resulta inconfundible. En mi opinión, un "acquired taste", toma tiempo acostumbrarse a la super garrasposa voz del cantante, que parece se acaba de devorar no menos de diez cajetillas de cigarro. Aun no entiendo porque, pero las personas a cargo de la publicidad, han considerado en distintas ocasiones que su voz es una buena herramienta de venta, y le han propuesto al cantante que la preste. Primero fue en 1993, cuando Frito Lay le pidió a Waits una de sus canciones para un nuevo producto, Doritos SalsaRio. Waits rechazó la oferta, y la compañía decidió contratar a un imitador. Dicha decisión le costó a la compañía, más de 2 millones de dólares. Un año después, Waits demandó a su disquera, por haber licenciado una de sus canciones para un anuncio de Levis. Desde entonces, Waits ha demandado, y ganado casos contra tres compañias de autos, Audi, Lancia y la más reciente, Opel. Pero antes de que califiquemos a Tom Waits como un imbécil un poquito pasado, dejen saber que el dinero de su último conflicto legal contra Opel, fue donado enteramente a obras de caridad. ¿Y los dos millones de Frito Lay? Eso, el artista alega haberlo gastado en dulces.

Comercial de Audi


Tom Waits - Innocent When You Dream


Grizzly Bear y Troy University

Es el año 2009, y la banda Grizzly Bear saca su tercer disco, el muy aclamado pro la crítica, Veckatimest. No recuerdo haberlo vuelto a escuchar desde que salió, pero recuerdo que era un tanto aburrido. Aún así, de ese disco precisamente, se desprendió mi canción favorita de ese año: Two Weeks. Two Weeks es simplemente una joya del Chamber Pop, uno de los subgéneros de la música indie que más ha producido en los últimos años. Fue tal vez por esto, que un músico contratado por la compañía de publicidad Seventh Point Advertising, decidió robarse completamente la canción para una publicidad de una universidad Norteamericana. Despues de que Pitchfork hiciera notar la similaridad, la agencia retiró el video y pidió disculpas, alegando que ellos apoyaban el talento del área en el que trabajan, aunque probablemente, de ahí en adelante tuvieron más cuidado con los músicos no tan inspirados.

Comercial Troy University


Grizzly Bear - Two Weeks


Microsoft y Arcade Fire

LA lista no es tan grande en realidad como podrían creer, peor incluyo la siguiente por varias razones. Primero, es una empresa gigante, la compañía de quien por muchos años fue el hombre más rico del mundo, segundo, porque le roba a una banda, que si bien es independiente, ha estado creciendo mucho. Cuando pasó el incidente, Arcade Fire aún no había ganado el Grammy, pero está misma canción, una de las más queridas por nosotros sus fans, ya había sido utilizada como publicidad del Superbowl y como promoción de la película Where the Wild Things Are. Así que realmente no concibo como se les pudo escapar, al menos que la hayan robado a propósito. Una lástima, pues en el caso del Superbowl, donaron todas las ganancias a caridad.

Comercial Microsoft


Arcade Fire - Wake Up


Beach House y Volkswagen

Sin embargo, estos "rip-offs" parecen estar en su apogeo, pues cada banda nueva que aparece con un sonido característico, parece estar siendo amenzada. Sigur Ros lo vivió, y más recientemente, tan solo este año, LCD Soundsystem fue asquerosamente ripoffeado por T.G.I. Friday's, Black Keys sostienen dos demandas, una contra Pizza Hut y la otra contra Home Depot, pero la que más cejas ha levantado, fue la realizada por la compañía alemana de autos, Volkswagen. En su más reciente anuncio para el modelo Polo. La banda recibió ofertas de una compañía de publicidad de Londres, pero las rechazó, por considerar la canción inadecuada al concepto del anuncio. Meses después el anuncio salió, con un vil clon en lugar de la banda. Lo que vuelve las cosas más raras es que la compañía automovilistica se tomó la molestia de publicar en el Wall Street Journal una aclaración, en la que simplemente dicen que no era su intención imitar a la banda, y que solo pretendían incluir una canción que funcionara con el concepto del anuncio...

Comercial Volkswagen


Beach House - Take Care


Finalmente, casi como con cualquier mala maña de afuera, esta moda ha llegado a nuestro país. Aunque no me extrañaría que originalmente haya salido de por acá, o que se haya estado usando frente a nuestras propias narices por años sin que nos dieramos cuenta. Acá, una cerveza se plagió el nombre de una cerveza ya existente, así que plagiarse la música de un anuncio, ¿porque no? Es decir, los canales locales han utilizado las canciones de otros sin licencia por años y lo siguen haciendo, lo cual en realidad no me molesta, pero que alguien salga con un trabajo, queriendo aparentar que es original, eso sí. Es posible que haya ocurrido antes, y puede que haya notado el rip-off del anuncio de banco Ficohsa, simplemente porque he estado leyendo sobre cosas parecidas en las páginas musicales que visito, o probablemente porque está vez fue asquerosamente obvio.

Lamentablemente, vivimos en un país en el que ni los crímenes más inhumanos y que atentan contra toda lógica son castigados, así que ¿cuales son las probabilidades de que se llegue a castigar a estos tipos? Pero bueno, incluso me es imposible encontrar el video para que los que no viven en Honduras puedan verlo (si alguien lo tiene, favor facilitarlo en los comentarios). Bueno, al menos les doy un crédito, el de no haber hecho el peor comercial del verano, eso se lo gana la compañía telefónica Claro, quienes prentendian hacerse del agrado del público haciendo un anuncio de la selección nacional de fútbol, la cual decepcionó increíblemente antes de que el anuncio saliera al aire.

O, y casi lo olvido, por si alguien no sabía de que hablaba, he acá la canción víctima del robo:

Muse - Starlight

domingo, 1 de julio de 2012

Ween: Una banda "única"



Puede que empiece a perder algo de credibilidad cuando alguien se de cuenta de que casi cualquier artista sobre quien escribo un "feature", termina siendo descrito por mi persona, como "poseedor de un sonido único". Seré fácil de señalar, y bien, puede que un diccionario de sinónimos no me vendría mal para ampliar mis descripciones. Sin embargo, también me veo obligado a defenderme, diciendo que para que escriba un feature sobre un artista, es porque en serio lo merecen (NOTA: no confundir mis features con los muchos nunca terminados proyectos).

Y bueno, tanta discusión y aquí voy otra vez, pues realmente la banda Ween no puede ser mejor descrita que por el calificativo de "único". Últimamente en mi blog, nos hemos dedicado a celebrar la reunión de artistas que en mi opinión, aún pueden aportar algo al panorama musical (Stone Roses, Afghan Whigs). Pero ahora toca el caso contrario, pues es el recientemente anunciada separación de la banda lo que ha provocado que hoy repasemos sus 25 años de carrera, con especial atención en los mediados de los 90s, período en el que nos obsequiaron sus dos mejores obras.

Ween - Push th' Little Daisies (1992)


Desde los inicios de la banda, allá por 1984 , Ween no se trató más que de dos tipos divirtiéndose al máximo, haciendo lo que más les gustaba, música sin reglas y sin pretensiones de ser del gusto del público. El tiempo eventualmente transformó a Ween en una banda de culto, y una referencia obligada a cualquiera que busque que su banda haga reír, al mismo tiempo que experimenta con los límites de la música y las barreras entre géneros, barreras que Ween probaría son más difusas de lo que puedan aparentar. El mundo de la música a veces resulta impredecible, pues Aaron Freeman y Mickey Melchiondo (mejor conocidos como Gene y Dean Ween), los únicos dos miembros constantes de la banda, incluso llegaron a conseguir un éxito en Australia y en los Modern Rock Tracks de Billboard con la canción Push th' Little Daisies (sí, la misma que acaban de escuchar arriba), la cual incluso los hizo aparecer en el programa Beavis & Butthead.

Sería el cuarto disco de Ween, Chocolate & Cheese de 1994, el que empezaría a demostrarle tanto a críticos, como a amantes de la música, de que la banda era más un patético chiste. Ya habiendo firmado con Elektra Records, Chocolate & Cheese fue su primer disco que fue grabado con equipo profesional, y que demostró claramente a lo que la banda apuntaba, la experimentación con distintos géneros y un humor crudo, que convierte a Dean y Gene en algo así como la contraparte musical de Matt Stone y Trey Parker, creadores de South Park. Si bien canciones como The HIV Song o Don't Shit Where You Eat son clara demostración de esto último, otras como Freedom of '76 demostraban que la única razón por la que Ween no hacia cosas "serias", es porque simplemente no les parecía:

Ween - Freedom of '76 (1994)


Con The Mollusk, de 1997, el sexto álbum de la banda, Ween lograría crear el mejor trabajo de su carrera. Nuevamente, frente a nosotros tenemos un disco ecléctico, que según Wikipedia, tiene un tipo de concepto, pues cada canción tiene un oscuro motivo con respecto al mar y la navegación, todo unido por un hilo de rock progresivo. Este es realmente un disco sorprendente, y sí, lo voy a decir nuevamente, único. Uno simplemente no puede más que apreciar como estos tipos consiguen pasar con tanta naturalidad de un canto pirata en The Blarney Stone a una gran balada con It's Gonna Be (Alright):

Ween - It's Gonna Be Alright (1997)


Finalmente, tras más de 25 años juntos y 11 discos de estudio, más una compilación de grabaciones antiguas y varios EPs y discos en vivo, Aaron Freeman declaró a finales de mayo, que retiraba el personaje de Gene Ween, y que terminaba su relación con Ween, para concentrarse en su trabajo solista. Su compañero Melchiondo parece fue de los más sorprendidos por la noticia, pero en un post en su Facebook simplemente expresó: "Pues, supongo"[I guess so]. Sin embargo, algo que se supone debimos haber aprendido sobre Ween en estos 25 años, es a nunca tomarlos muy en serio, más porque ya les faltaba muy poco para celebrar su 30 aniversario.


Ween - The Mollusk (1997)