viernes, 12 de abril de 2013

Pink Floyd - Wish You Were Here (1975)

¿Como lo ven? Realmente resulta un poco decepcionante el no poder encontrar el tiempo durante la semana para hacer las cosas que uno gusta, pero bueno, supongo que así de apestoso es crecer. Por ahí van, las ideas fluyen a través de los días y poseo una lista de posibles artículos que crece más y se acorta muy poco. Heme aquí, me encanta escribir de música nueva, y este año 2013 se ha venido cargado, sin embargo, a ustedes no parece interesarles muchos escuchar novedades y los artículos que parecen estar teniendo mayor aceptación son los que responden a mis discos favoritos de todos los tiempos.



El día de hoy les traigo lo que bien podría ser el mejor disco de Pink Floyd, si la banda nunca hubiese sacado Dark Side of the Moon. Pero lo cierto es que de no haber salido su opus magnum 2 años antes, Wish You Were Here no hubiese visto la luz del día. Como se los digo, después de intentar algo tan pretencioso y salirse con la suya con creces, Roger Waters, David Gilmour, Richrad Wright y Nick Mason no sabían hacia donde ir. Existe por ahí un disco no publicado, en el que la banda intentó crear canciones sin el uso de instrumentos convencionales, optando por usar objetos caseros. Household Objects, como se titulaba el proyecto, fue rápidamente engavetado, aunque algunos de las copas de vino a las que se les paso un dedo húmedo por la orilla lograron aparecer al comienzo del álbum.

Sin mucho querer, la banda encontró el concepto de su nuevo álbum en un cuarteto de notas que Gilmour toco al azar en su guitarra. Waters lo escuchó y no pudo evitar pensar en Syd Barrett, vocalista original de la banda, cuya mente creativa se encontraba detrás del disco debut de la banda, The Piper at the Gates of Dawn. En aquel disco se oye a un Pink Floyd muy diferente al de sus años más famosos. En sus primeros años, la banda poseía un sonido más ácido, y fue exactamente eso último lo que terminó acabando con la cordura de Syd, quien pasó la mayor parte de su vida recluido, hasta el día de su muerte en el año 2006 a los 60 años. De la nada, Wish You Were Here se había convertido en un disco tributo al ex-vocalista y junto al Shine on You Crazy Diamond y la balada que da título al álbum, encontramos dos temas sobre el sistema, la música como objeto comercial.

Realmente, el concepto acá ejecutado se queda corto frente a su antecesor, sin embargo, Pink Floyd demostró acá que se pueden crear obras maravillosas que han vencido el tiempo, sin tener que necesariamente ponerse a hablar sobre el dinero, el paso del tiempo y las guerras que nublan nuestro día a día. Las canciones fluyen naturalmente y sin darnos cuenta, el disco ya ha terminado y nos encontramos con ganas de escucharlo nuevamente. Realmente por la simple grandeza del concepto es que Dark Side es considerado el mejor álbum de la banda, en cuestión pura de sonido, me atrevo a decir que Wish You Were Here suena mejor.

Finalmente, los invitó a ver un documental sacado el año pasado sobre este disco en particular. La película está muy al estilo de los Classic Albums que mucho pudimos ver hace unos años en el History Channel (antes que se pasaran el día con puras antiguedades y alienigenas), y realmente si eres fan de la buena música, vale la pena verlo. Algo de lo que más llamo mi atención, fue cuando se habló del día en que Syd Barrett llegó a visitar a la banda mientras grababan el álbum. Los otros integrantes casi no lo reconocen y no es de extrañarse, pues he aquí una foto del tipo aquel día.

DISCO

domingo, 17 de marzo de 2013

Los embajadores de la paz y la magia del Siglo XXI


Siento que hoy tengo un buen artículo entre manos. Sin embargo, no sé, carezco de un editor que me saque el jugo y me obligue a publicar hasta que esté todo bien pulido. Saltándonos del 2011 al 2013, nos encontramos con el disco sophomore (segundo) de una banda Californiana llamada Foxygen. Tomando su nombre de un juego de palabras surgido de su adolescencia, "el oxígeno que parecen ser a veces cierto tipo de mujeres", Foxygen ha lanzado este año el primer lanzamiento que Pitchfork cataloga como Best New Music, lo mejor de la música nueva. Fácilmente puedo decir que esto garantiza que debo de conseguirlo. Rara vez me decepcionan en esa página.

Conformado por Sam France y Jonathan Rado, Foxygen no toma únicamente su nombre del pasado, a decir verdad, el sonido y la imagen completa de la banda está profundamente anclado en los años 60 como diente en su alveolo. "No conozco de bandas nuevas" dijo uno de sus integrantes en una entrevista, justo antes de mencionar nombres como Animal Collective o Dirty Projectors. Solo con ver su pinta en las fotos, o la portada de su disco, con todo y el nombre "We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic", podríamos darnos cuenta, pero donde resulta más evidente, es cuando recién le damos play. Durante los siguientes 37 minutos, nuestros oídos serán testigos de como estos dos tipos reviven los sonidos de esa época en la que muchos hubieramos deseado vivir.

Tal como lo hicieron el año pasado unos tipos australianos, bajo el nombre de Tame Impala; banda que adoptó el sonido de Los Beatles, circa Magical Mystery Tour, con todo y un cantante que realmente suena a John Lennon. Foxygen no solo toma prestado aspectos de los 4 de Liverpool, sino que durante el transcurso, a veces de una misma canción, escucharemos como casi hacen que rompa un Elvis circa Suspicious Minds, para luego dar pasada a la locura y melodía de The Velvet Underground. Sin embargo, es indudable hacer notar que el modelo máximo a emular de la banda son los Rolling Stones. We Are the 21st Century Ambassadors of Peace and Magic desborda con la energía de los Stones y el carisma de Mick Jagger, especialmente en su etapa más psicodélica entre 1966-67, años en que nos dieron álbumes como Aftermath o el Satanic Majesty's Request.

San Francisco


En lo personal, la propuesta de la banda me encanta. Tal como lo hice entrever anteriormente, los 60s probablemente sean mi década preferida y seguramente hubiera deseado vivirla. Pero en un artículo publicado por la página Pigeons and Planes, el autor plantea su descontento con la escena actual del rock, y como su afán revivalista ha hecho que el género se estanque, especialmente en comparación con el hip-hop o la música electrónica, estilos que constantemente parecen expandir las fronteras de los mismos. Harmonicait logra ver la calidad de bandas como ésta, y los incita a que usen su talento para crear música nueva.

Se podría hacer un completo debate alrededor de esos argumentos, pero yo por mi parte los invito a que escuchen Foxygen y lo disfruten por lo que es, un disco que no se vería fuera de lugar entre mis Cholocate Watchband y Strawberry Alarm Clock.


jueves, 14 de marzo de 2013

Destroyer - Kaputt



Nombre del artista: Destroyer
Nombre del disco: Kaputt
Fecha de lanzamiento: 25 de enero de 2011
Géneros asociados: Sophisti-Pop, Art Pop, Indie Pop, Ambient Pop
Nacionalidad: Canada
Duración: 44:05
Motivo de descarga: Se encontraba en la lista de Pitchfork de lo mejor del año
Bueno para: Un domingo de resaca
Canción a resaltar: Chinatown?
Puntuación: 3.5/5
Comentario:


Ven a ese tipo de la foto? Responde al nombre de Dan Bejar, sin embargo también es el hombre detrás del proyecto musical llamado Destroyer. ¿Los dejé en lo mismo? No me extraña, ni siquiera los más hipsters de mis amigos me han hablado de él. Es por artistas como Dan que yo agradezco el haber nacido en una época en que el internet es ampliamente accesible, incluso en un país como Honduras. Si bien es cierto, que se ha perdido un poco de la magia de la búsqueda y del poder poseer solo unos pocos discos a los que se les tiene gran afecto, sin el internet, no sería posible contar con una biblioteca con más de 100 GB de música.

Recuerdo cuando comencé a descargar música. Realmente no tenía idea de por donde empezar. Tendía a guiarme por lo que miraba en MTV o lo que recordaba haber oído a alguien con buen gusto musical expresarse con afecto de un artista X. Después encontré Rateyourmusic, la que desde 2007 llamo mi página de cabecera. Junto con dicha página y los usuarios que la alimentan, logré refinar mi gusto musical, y llenar mi biblioteca a tal grado que probablemente ya no ocuparía volver a bajar nada nuevo, y sencillamente oír detenidamente lo que ya tengo el resto de mi vida. Pero como todo melómano sabe, nunca es suficiente.

Es indudable que el siglo pasado y la primera década de este otro nos han dado tanta música; y el perderse no solo en los clásicos, sino que también en aquellos lanzamientos más oscuros, es una tarea gratificante que bien podríamos hacerlo durante el transcurso de nuestras vidas. Sin embargo, no sé si les pasará a los demás, pero yo disfruto casi igualmente, el poder estar al tanto de la música que sale día a día. A lo mejor es mi frustración de que nunca formaré parte de un equipo de una revista decente (llamesé Pitchfork). Mi aventura como staff de un blog colectivo terminó antes de lo esperado, pero esa es una historia para otro día. Es más, ya con esta entrada me he desviado bastante del tema, y es preferible que lo retome en el siguiente párrafo.

Steely Dan - Black Cow


Todo esto lo he traído a la superficie, porque Destroyer es un artista que conocí por medio de Pitchfork, quienes escogieron a Kaputt como el segundo mejor disco del 2011. No es difícil verlo así. Kaputt es realmente un disco placentero para escuchar, especialmente un domingo de resaca; suave, pero que toma tu atención. Influenciado directa y fuertemente por el yacht rock de Steely Dan circa Aja, Destroyer retoma un sonido que no era necesariamente de mi agrado en los clásicos setenteros y lo trae a nuestros tiempos. Para quienes no han pasado por tales clásicos como el Avalon de Roxy Music, o el anteriormente mencionado Aja, esos álbumes se caracterizaban por ser "muy sofisticados"; con un sonido sobreproducido y muy muy planificado, sintético y sin mucho espacio para respirar; plástico y sin mucha vida.

Destroyer - Kaputt (NSFW)


¿Que hace entonces que Kaputt funcione? Será el paso de los años; tal vez el saber que ya no lo hacen por vender discos, si no más bien por demostrar que con un poco de buen gusto, letras interesantes y humor paródico, se puede retomar conceptos muertos y darles nueva vida. Las canciones siguen sonando sofisticadas, sobreproducidas, pero por alguna razón, los saxofones caen muy bien en el entramado, y sí, creo que la voz particular y no exactamente melodiosa de Dan Bejar le dan un giro nuevo a una escena que ni por ser alabada en ciertos círculos, termina siendo de mi agrado.

Es difícil escoger una canción en particular, y para mí, eso suele ser indicio de un buen disco; un concepto trabajado a fondo por el artista. Con tan solo nueve canciones, nada desarticula (tal vez la pista final Bay of Pigs, grabada meses antes, tiene un toque más progresivo que el resto de las canciones, pero es suficientemente interesante como para ganarse un espacio en el disco), y los 50 minutos de duración terminan antes de que nos demos cuenta. En definitiva, me alegra poder compartir este disco con ustedes, y espero que más de alguno diga que fue gracias a este blog que los descubrió

Destroyer - Kaputt (2011)

miércoles, 27 de febrero de 2013

The Smiths - The Queen is Dead (1986)

De la bóveda de mis borradores sin publicar, retomo esta entry de principios del 2011, uno de mis tantos proyectos en lo que pensaba compartir mis discos favoritos. He decidido retomar este proyecto (eso es lo bueno de no recibir ningún de exigencia ni remuneración en esto de bloggear), pero esta entrada la publicaré tal como estaba. No mucho ha cambiado XD. Acá pueden ver los posts anteriores, Pinkerton, Dark Side of the Moon y Astral Weeks.

Pues si, tal parece que en tres dias y aun nadie ha hecho una sola descarga de los discos que me he tomado la molestia de subir, bueno RIAA aun no tienen de que preocuparse, pero espero ya pronto alguien se de cuenta de la mina de oro que estoy poniendo. En otra ocasion ya hubiera dado por terminado este proyecto, pero resulta que me encuentro muy aburrido y espero esto me distraiga:

Album #4: The Smiths - The Queen is Dead (1986)

The Smiths - The Queen Is Dead

Si notan en mi primer post de esta serie, el de Pinkerton hace un par de dias, empeze por darle al disco una puntuacion de estrellas (*****), sin embargo, poco sentido tiene recalcar eso, cuando estoy posteando exclusivamente, la lista de mis discos favoritos de todos los tiempos. Seria redundante ponerme a decir que estos discos tienen 5 estrellas, cuando estan tan alto en mi lista. Asi que si, The Queen is Dead, el tercer trabajo de los cuatro discos que grabaron THe Smiths, mi banda favorita, es "The Smiths at its finest", THe Smiths en lo mas alto de su carrera.

The Smiths son mi banda favorita, y se que deben ser el tipo de banda favorita de muchos adolescentes desde los años 80s. La banda principalmente se debe al grandioso trabajo con las guitarras de Johnny Marr, y por supuesto, las letras de las canciones y la personalidad del lider de la banda, Steven Patrick Morrissey, mejor conocido simplemente como Morrissey o Moz. Luego de la separacion de THe Smiths, Moz ha tenido una exitosa carrera como solista, y todo lo que ha escrito se lo debe a su explotacion de los sentimientos de alienacion que todos sentimos en nuestra juventud, unos mas que otros. Aparte de esto, Morrissey siempre ha sido un misterio, su forma de ser, su sexualidad, sus declaraciones y constantes peleas con los medios, los criticos, los jueces y por supuesto, sus ex-compañeros de banda, cosa que deja como muy improbable el sueño de muchos, la reunion de la banda.

Hablando del disco en especifico, es simplemente una joya, 10 canciones que cualquier banda hubiese deseado haber podido escribir. Claramente hay algunos numeros mejores que los otros, pero esto simplemente por la grandeza de temas como "I Know It's Over", considerada por muchos como la cancion break-up por excelencia, Moz deja ahi una de sus mejores performances vocales, "Bigmouth Strikes Again" es otra buena cancion y por supuesto, el accomplishment mas grande de toda la carrera de The Smiths, "There is a Light That Never Goes Out", seriamente, una de las mejores canciones jamas escritas, Beethoven y Mozart incluidos. Pero si, este es el mejor disco de The Smiths por su consistencia, vale la pena oirlo de principio a fin. Oíganlo acá.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Christopher Owens: La belleza está en el ojo de quien lo ve



El tiempo sigue y el año avanza. Poco a poco, las responsabilidades de la vida me acongojan, y poco tiempo me queda para ponerme a bloggear. Tenía planeado para este 14 de febrero, dedicar un artículo en memoria a Brian Guillén, amigo que nos dejó el año pasado, y luego pasar el resto de la noche escuchando y bloggeando sobre cada una de las 69 canciones de amor del disco clásico de Magnetic Fields (pensandolo bien, aún debo hacerlo). Al final resultó ser un día muy ocupado, y llegué a mi casa luego de una insatisfactoria sesión de fútbol. Y bueno, ya en poco tiempo entramos a lo que es el tercer mes del año, y me alegra decir que mi acumulación de música de este 2013 aún parece "escuchable" en cuanto a cantidad.

Girls - Vomit


Después del Fade de Yo la Tengo, el segundo disco publicado este año que sentí la necesidad de escuchar fue el debut como solista de Christopher Owens. Quienes me conozcan bien, y a juzgar por este dato, son pocos o ninguno, los que saben que la banda conocida como Girls es probablemente mi artista nuevo favorito de los últimos 5 años. Publicando su primer trabajo "Album" en 2009, y un EP al año siguiente, Girls no llamó mi atención hasta su segundo lanzamiento, el excelente Father, Son & Holy Ghost, el cual sigue siendo mi disco favorito del 2011. Después repasé su catalogo y me terminaron de ganar. Sin embargo, para el momento que Girls repentinamente anunció su separación en julio del año pasado, la banda era un dueto compuesto por Owens y Chet "JR" White. "El día de los inocentes fue como hace tres meses" le twittie a @Chri55yBaby cuando me enteré de la noticia. Tengalo por seguro que estaba molesto que mi "nueva banda favorita" diera un alto con tan solo 29 canciones en mi iTunes.

Sin embargo, una vez que leí la entrevista a Christopher Owens en Pitchfork, decidí perdonarlo. White, responsable de brindarle un sonido épico a canciones como Vomit (probablemente lo mejor que Girls alcanzó sónicamente), estuvo de acuerdo con la separación, decidiendo concentrarse en la producción musical. Owens por otro lado, cuya vida poco convencional y hasta cierto punto trágica (su hermano murió porque sus padres pertenecían a un culto que prohibía el uso de medicina tradicional), y una vida publica de abuso de sustancias, sentía que tenía que exorcisar sus demonios en un disco conceptual, y es así como este año nos trae Lysandre.

Christopher Owens - Everywhere You Knew


Yo la verdad tengo cierto problema con los discos conceptuales, pues tiendo a escucharlos como un disco sin concepto. Ignoro realmente de que trata Lysandre, pero me da una idea de que tiene que ver con la vida de Owens en el ámbito musical, una vez que llego a la "fama" y que le tocó andar de gira. Es evidente también que hay un concepto en juego, cuando sentimos un sonido constante durante el disco, y menos "genre-jumping", y flautas a lo Jethro Tull por aquí, un saxofón estilo Steely Dan por allá. Si bien seguiré diciendo que extraño a JR, lo cierto es que Christopher Owens, sus letras y su "intimate delivery" eran el núcleo atractivo de Girls. Aquí seguimos teniendo eso, acoplado de buenas melodías que han hecho que mucha gente compare a Owens con grandes de la música como Kurt Cobain o Elliott Smith.

Ya no culpo a Christopher Owens por haber dado Girls por terminado. Si bien Lysandre fácilmente es mi menos favorito de sus lanzamientos hasta la fecha, no es nada malo, y a juzgar por las declaraciones del músico, éste es el primero de muchos más.

Christopher Owens - Lysandre (2013)

domingo, 10 de febrero de 2013

SILVA: Hablando en serio, ¿una lista de lo mejor de 2012?


Ya habiendo entrado de lleno en el mes de febrero de 2013, parece un tanto vano el que me ponga a armar una lista de los mejores discos del 2012, más aún cuando los meses han pasado y aún me he visto imposibilitado de escuchar cuidadosamente gran parte de los discos que voy acumulando. Al ser tan obsesivo con la música como mi persona, los buenos discos requieren ser no solamente buenos e intrigantes, sino también, a veces, inmediatos. Algo que te agarre de tus entrañas desde el primer momento que le das play (llamese, el nuevo disco de My Bloody Valentine). Guíado por la lista de fin de año de Club Fonograma, logré agregar a mi ya extensa lista de lanzamientos un poco de sabor latino. De los 13 discos que seleccione con la ayuda de Soundcloud, puedo decir que Claridao, el disco debut del artista brasileño conocido como SILVA, es el que más me ha cautivado.

Me agrada traerles este artista, por el simple hecho de que estoy seguro que la mayoría de quienes visitan mi blog nunca lo han escuchado, y por el hecho de que su propuesta resulta tan instantaneamente digerible, al igual que compleja. SILVA básicamente es un artista electrónico; autor de un pop carismático, que toma prestado de sus raíces brasileñas. La música brasileña es conocida por ser altamente rica y estimulante, y las mezclas de sonido de SILVA, quien toca en este disco un increíble repertorio de instrumentos, le dan un toque de modernidad a aquello que hizo que artistas como Caetano Veloso le diera la vuelta al mundo.

SILVA - Falando Serio


De alegre a melancólico; de pasivo a movido; de acordes electrónicos a la voz de María Callas. Lucio Silva ha estado levantando polvo en Brasil, y no hay razón por la que no lo haga acá. Cada una de las personas con quien he compartido este artista han tenido comentarios positivos. Desde "eso suena bien", o "Nadie iguala el gusto de los brasileños". Podría seguir hablando, pero dejaré que SILVA lo haga  por mí:

SILVA - Claridao (2012)


sábado, 2 de febrero de 2013

A veces los buenos días se desvanecen


No se distraigan por el título, es solamente una traducción literal del nombre de su décimo disco de estudio [Fade]. Cabe resaltar que dicho nombre no se debe a que la banda se este desintegrando, ni mucho menos a un bajón en la calidad de su música. Yo La Tengo fácilmente se han convertido en una de las bandas más regulares, con más de 20 años ya en el juego. Y aunque para esta reseña debería enfocarme en su música, probablemente me resulte un poco difícil disvincularlos de mi reciente vida personal. Poco me hubiera imaginado cuando los oí por primera vez, con su disco de 2009, Popular Songs, que me enamoraría de la banda [hay cierto debate dentro de mí sobre si la preposición adecuada en ese último fragmento era "de" o "con", pero dado a que ese es un verbo de alto calibre, prefiero cualquier día de la semana aplicárselo a un artista y no a una persona en particular]. De cualquier manera, quienes frecuenten mi blog ya sabrán que recientemente escogí la canción Autumn Sweater como "la perfecta canción de amor"; algo que sin duda es debatible al analizar la letra de la canción.

Autumn Sweater (1997)


De cualquier manera, hablar de Yo La Tengo es hablar de las posibilidades de encontrarle sentido a la vida en el querer a otra persona. Suena corny, lo sé, pero un blogger en Stereogum recientemente analizaba la relación dentro de la banda, y como esta ha logrado permanecer activa por más de 20 años. Sin duda que mezclar las relaciones laborales con las personales resulta algo complicado, sin embargo, Georgia Hubley e Ira Kaplan han logrado permanecer juntos por más de 29 años, y de una forma que a nosotros como audiencia, nos parece productiva, pues frecuentemente, con cada disco que la banda saca, encontramos verdaderamente tiernas e inspiradoras canciones de amor. No precisamente Autumn Sweater, más un himno para los hopeless romantics aficionados de la música indie, pero hay canciones en And Then Nothing Turned Itself Inside Out que han sido usadas en bodas. Antes de ponerme a hablar del disco en sí, debo terminar por expresar mi aprecio a la banda, y a sus integrantes, pues hasta las grandes historias de amor de la música pueden terminar en separación; llamese George Harrison y Patty Boyd (una de mis favoritas  ignorando el final), o Kim Gordon y Thurston Moore, quienes se separaron recientemente tras 27 años de matrimonio. Bueno, shit happens.

Ahora sí, retomando el tema. Al prepararme para esta reseña, no pude evitar volver a visitar lo que se podría considerar su obra maestra, I Can Hear the Hear the Heart Beating as One, su disco de 2007, que en 16 canciones y a través de casi 70 minutos, nos lleva por un sinfin de géneros musicales. Acá, YLT lograrón crear el ruido más hermoso que se pueda oír, una magistral pieza ambiental como Green Arrow, un Bossa Nova digno de cualquier brasileño en Center of Gravity, y otras hermosas composiciones que carece de sentido querer encasillarlas en un género en particular (Autumn Sweater, Stockholm Syndrome, My Little Corner of the World). Seriamente, acabo de revisar si I Can Hear... estaba ya en mi lista de discos favoritos, porque sin duda merece un lugar, pues a pesar de su larga duración, no puedo considerar que tenga ni un solo momento de relleno.

Fade viene a nosotros, más de 15 años después del punto más alto de su carrera, sin embargo, de pocas bandas se puede decir, que han mantenido sus estandares de calidad tan cerca de la cima. Recuerdo que Popular Songs resultaba un disco muy simpático, pero que carecía de cohesión, y que fácilmente podía confundirse con una especie de Greatest Hits. Fade suena increíble. Nuevamente encontramos una gran mezcla de sonidos, que ya es muy propia de la banda. Baladas ruidosas se intercambian con baladas más clásicas y melancólicas, y la banda se beneficia mucho de tener tres cantantes carismáticos. Las canciones se van moviendo por sí solas, y antes que te des cuenta, el disco ha comenzado, y toca la hora de volver a dar play, o de buscar sus discos viejos y adentrarse en el universo, casi de cuento de hadas que Kaplan, Hubley y James McNew han logrado crear.

Es difícil escoger una canción a resaltar. Lo cierto es que nada resulta más memorable que las palabras iniciales de la primera pista: "Sometimes the bad guys go right on top/Sometimes the good guys lose". Pero hay mucho más por seguir descubriendo en Fade. Yo los dejo con mi canción preferida del disco, y los invito a que le den click a donde dice DISCO, debajo de la foto del álbum. Cuídense muchachos, y que los buenos días no se desvanezcan :)

Stupid Things (2013)


Yo La Tengo - Fade (2013)

domingo, 27 de enero de 2013

El Medio y su música



El Medio es el seudónimo de Leonardo Balasques, cantautor puertorriqueño. Eso es todo lo que me pude enterar de El Medio aquí en el internet, el resto, lo debo descubrir a través de escuchar "No tengas miedo al amor", su primer disco de estudio que vio la luz del día este pasado año 2012. La única forma por la que llegué hasta este disco, fue  gracias a que fui guiado por la página de Club Fonograma, quien incluyó esta producción entre los 40 mejores discos del año.


Y pues, que es lo que escucho cuando oigo este disco? Es bien fácil poder reducir el sonido a "melancolía pura". Una voz a Los Bunkers, que suena un poco a que le faltaran ganas, pero que más probablemente se deba a las limitaciones del cantante. Esto podrá molestar a algunos puristas, pero a mí en lo personal, me recuerda a Connor Oberst, cuando en sus mejores discos de Bright Eyes, dejaba ver su incapacidad de llegar a ciertas notas, cosa que hacía que el oyente se pudiera sentir más identificado.

Hasta caer



Miro a un tipo gordo, no muy bien parecido, en las fotos que acompañan el perfil de El Medio en Last.fm, y me es tan fácil imaginármelo en su cuarto, componiendo estas suaves canciones, que mezclan un sonido electrónico, que por fragmentos quisiera aventurarse a lo ambiental, con instrumentos más orgánicos, y todo remendado con letras que llevan ese aire de melancolía, pero que si nos detenemos a ponerles atención, nos daremos cuenta que son en realidad bastante optimistas y dulces. Claro, de ahí nos viene cuestionarnos el porque de las comillas [" "] en el título del álbum, y en algunas canciones.





Hasta caer es el tema que abre el disco, y que nos introduce al mundo de El Medio. "Viste sus ojos brilla y ahora piensas en ella./ Su respirar su suave y oscura melena" son los versos que abren el disco. Y así, a medida avanzamos, vamos encontrando fragmentos que más parecen de un niño enamorado. Pero de ninguna manera esta es una crítica negativa, pues considero que todo termina sintiéndose muy natural y no forzado. Mi momento favorito es probablemente en la breve " ", canción sin título, en la que Leo nos habla de los vellos del antebrazo de "esa" chica. Es algo realmente tierno, y el momento en que más me siento identificado con el artista. Pero tal como esta canción, que con menos de 2 minutos se une al canon de temas como Please Let Me Get What I Want, el disco "No tengas miedo al amor" termina sintiendose corto con tan solo 8 canciones. Pero una vez pasado el "rush" adrenalínico causado por el disco, me pongo a pensar que la brevedad puede funcionar como virtud, pues nos deja con la expectativa de oír más de El Medio, y saber de él más que solo su verdadero nombre y su nacionalidad.

El Medio - "No tengas miedo al amor" (2012)