jueves, 14 de junio de 2012

Caballeros; Los Afghan Whigs


Debo admitir encontrarme en uno de esos momentos cruciales en la continuidad del blog. Llevaré un año de estar escribiendo, relativamente, con frecuencia, al menos algo por mes. Aún así, debo admitir que tras una racha de productividad, he caído en un bache, he perdido el momentum, y eme aquí haciendo un esfuerzo extra para hablarles hoy sobre otro de los artistas que se encuentran en mi lista de "artistas sobre los que quiero escribir".

Quien se haya tomado el tiempo de leer mi artículo anterior sobre los Stone Roses, no les extrañará en lo absoluto que hoy me encuentre hablando de otra banda que se ha reunido recientemente, Greg Dulli y los Afghan Whigs de Cincinnatti, Ohio. Formados a finales de los años 80s, los Afghan Whigs empezaron a hacer ruido fuera de Ohio, cuando fueron firmados por la disquera Sub Pop (la misma de Nirvana), siendo estos, los primeros artista de la compañía que no procedía de la costa Pacífica. Pero las diferencias de los Afghan Whigs con el resto del roster, no eran solamente geográficas. Si bien es cierto que nos ahorraríamos muchos problemas llamando a las música de estos tipos Grunge, dicha etiqueta no envuelve en su totalidad lo que esta banda logró con sus dos obras principales, Gentlemen de 1993 y Black Love de 1996.

The Afghan Whigs - Debonair (1993)


El Gentlemen de 1993 marcó lo más cerca que la banda estuvo del estrellato. Ya aquí, la banda se encontraba en una disquera grande, Elektra Records. Debo empezar por admitir que desconozco los primeros años de la banda, y su trabajo post Black Love, 1965, pero con estos dos trabajos puedo dar fe de que esta banda poseía un sonido que ninguno de sus contemporáneos puede presumir. Afghan Whigs le deben mucho a las grandes bandas alternativas de los 80s, como lo son The Replacements y Dinosaur Jr. De ahí se pueden rastrear sus raíces, pero lo que los mantuvo aparte de los demás, fue el amor que el vocalista Greg Dulli tenía por los cantantes de Soul. Afghan Whigs le debe tanto a Mudhoney como a Nina Simone; y esto se puede notar en ese sentimiento intenso que invade nuestros oídos desde que empieza el álbum, hasta que se le pone la nota final. Es ese sentimiento lo que provoca que mucha gente se sienta relacionado con un artista o canción en particular (Someone Like You o Somebody That I Used to Know, por dar ejemplos modernos). Son pocos los artistas que consiguen que nos sintamos relacionados, sin tener una verdadera experiencia con que hacerla coincidir. Aparte, no solo es el "delivery" de la canción, sino que este se complementa con punzantes guitarras, atmósferas pesadas y letras que parecen lidiar con una relación que viene para abajo. "Te tengo donde te quiero hijo de puta" canta Dulli en Honky's Ladder, y en Gentlemen se introduce, diciendo que "I have a dick for a brain". Poco sútil, pero hay que admitirlo que pocas veces se es, cuando se está cargado emocionalmente.

Gentlemen es un gran álbum, altamente recomendable, y que según he escuchado, funciona mejor cuando uno se encuentre saliendo de una relación tumultosa. Sin embargo, los fans de la banda, tienen problemas poniendose de acuerdo en si es mejor Gentlemen, que el disco que le siguió, Black Love. Este es un disco que mantiene de un aura de esas grandes películas del género Film Noir, un Halcón Maltés con todo y su Humphrey Boggart. Los temas tratados acá son todavía más pesados, pero la música lo hace un tanto más accesible.

The Afghan Whigs - Honky's Ladder (1996)


La banda se disolvió en 2001, pero sus tres principales integrantes, Dulli, Rick McCollum en la guitarra y John Curley en el bajo, siguieron siendo amigos y manteniendose en contacto. Aun así, Dulli repitió en reiteradas ocasiones que Afghan Whigs nunca se reformarían. Nunca digas nunca Greg. Pasó que Greg ocupaba un bajista para su tour solista, y contacto a Curley. Poco a poco fueron desenpolvando el songbook de su vieja banda. Tanto les gusto, que contactaron a McCollum, y en diciembre del año pasado anunciaron que se reunirían. Actualmente, la banda tiene planeada una gira de conciertos, con performances en varios festivales veraniegos, trayendo toda su "angst" a una nueva generación de jóvenes romanticamente perdidos.

The Afghan Whigs - Gentlemen (1993)

lunes, 4 de junio de 2012

No ocupo vender mi alma, él ya está en mí: El regreso de los Stone Roses

Es difícil equivocarse hoy en día con tantas reuniones de bandas apareciendo. También se debe de tener cuidado, cuando nos damos cuenta que dinosaurios musicales aún siguen en pie, aunque con solo uno de los integrantes de sus mejores años (Guns N' Roses, Smashing Pumpkins). Es decir, ¿quien en realidad necesita que Brian May y Roger Taylor anden con un tipo de American Idol fingiendo aún ser Queen? ¿Que sentido tiene que aún exista The Doors, cuando Jim Morrisson tiene muchas décadas de muerto? Pero no podemos condenar a todas las reuniones, más cuando estas son de una banda como The Stone Roses, el cuarteto de Manchester que salvó el pop Británico; la legendaria banda que prometía llevar la antorcha de la música inglesa durante los años próximos al lanzamiento de su disco debut de 1989 The Stone Roses.

Los Stone Roses surgieron en el momento apropiado, el momento en el que el público inglés necesitaba un substituto de The Smiths, un equivalente al U2 de los vecinos o al R.E.M. allá en América, un nuevo set de héroes para adorar. Tomó algunos años para que alcanzaran la alineación clásica y el sonido que los define, y que los tiene parados en una cima solitaria de la música moderna. Con un poco de Jangle Pop y otro poco de psicodelia, Stone Roses fueron grandes partícipes de la creación de la escena conocida como Madchester. En aquellos años, ese parecía ser el futuro, y no se les puede culpar a los fans de aquel entonces, pues al oír Stone Roses, sería fácil pensar que había más de donde eso había salido.


The Stone Roses - Fool's Gold (Top of the Pops)



Stone Roses es una propuesta original, loca, ecléctica, y que además se puede bailar, o al menos da la libertad de experimentar con sus ritmos y grooves. Tan solo es darle una oída a canciones como I Wanna Be Adored o She Bangs the Drums, aunque los mejores ejemplos de la banda en su mejor forma, son las super "groovy" Waterfall, el tema final I Am the Ressurrection y el single que no se incluye en el álbum, Fool's Gold. Tan infeccioso es el groove de Waterfall que te hara desear que no pare, y la banda te complacerá, pues Don't Stop es una continuación de dicho tema, pero llevado unos 100 años al futuro. También acá encontramos otras curiosidades, como el Bye Bye Badman, que me recuerda a un cierto Bye, Bye Birdie, y Elizabeth, My Dear, en sus menos de un minuto, no puede evitar recordarme a una antigua canción popularizada por Simon & Garfunkel.

Desafortunadamente para Ian Brown y compañía, tras el éxito de su disco debut, la banda se vio envuelta en diversas demandas laborales con su entonces disquera. Finalmente la banda ganó, anuló su largo contrato con Silvertone, y firmó con Geffen. Toda esta batalla legal les quitó tiempo, ánimo e inspiración, y un Stone Roses fragmentado sería quien publicará su segundo disco, Second Coming en 1994. Para ese entonces, ya muchos años habían pasado, Madchester nada más había sido una moda pasajera y Oasis lideraba el panorama de lo que se llegaría a conocer como Britpop. The Stone Roses habían perdido el tren.


The Stone Roses - I Am the Ressurrection




Así que aunque haya sido difícil, a mi parecer, tiene mucho sentido que The Stone Roses se lleguen a reunir hoy en día. Es por eso que los fans de la música recibieron con mucho agrado la noticia en Octubre pasado de que la banda se reuniría, la banda completa. Brown, Squire, Reni y Mani ya ensayan juntos nuevamente, y en declaraciones la banda ha llegado a admitir que se trabaja en un tercer disco. Brown admite que la banda finalmente decidió reunirse porque "la escena actual es aburrida y vacía; ya nadie tiene nada que decir", y que "seguirán hasta que las ruedas se caigan". Si bien es cierto que el trabajo anterior de las bandas no es certificado de calidad de que la reunión valdrá la pena, la década pasada nos trajo buenos intentos, como fue el caso de Dinosaur Jr., Alice in Chains y especialmente Portishead.

Indie Pop Celebration #7: I Don't Really Like Black Kids



Un amigo reseñador mío decía que la banda Norteamericana Black Kids no habría podido escoger un mejor nombre, pues gracias a este, nunca nadie se sentiría bien de expresar sus sentimientos hacia la banda. “I hate Black Kids” “Black Kids suck”, cosas así simplemente no se pueden decir, pues alguien que lo mire fuera de contexto, seguramente se daría una muy mala impresión de una persona que tal vez solamente se siente estorbada por la exageradamente azucarada propuesta pop de esta banda de Jacksonville, Florida.

Debo admitir que en lo personal, me agradó bastante la propuesta cuando escuché por primera vez, allá en el 2007, su primer sencillo “I’m Not Gonna Teach Your Boyfriend How to Dance with You”, que aún hoy debo admitir que es una canción muy divertida y original, y que además posee una de esas líneas que intrigan “Eres la chica que siempre he soñado, desde que era una pequeña chica” canta el vocalista varón de la banda. El sonido divertido e infeccioso los hizo levantar polvo en el internet, y su EP debut, Wizard of Ahhhs tuvo muy buen recibimiento, llegando incluso a obtener un certificado de lo mejor de la música nueva por parte de Pitchfork.

I'm Not Gonna Teach Your Boyfriend How to Dance with You



Publicado en 2007, Wizard of Ahhhs fue lanzado por la propia banda y se podía descargar gratuitamente del MySpace de la banda. Este incluye a penas 4 canciones, “Hit the Heartbreaks”, canción con un tono oriental, la anteriormente mencionada “I’m Not Gonna Teach Your Boyfriend How to Dance with You”, Hurricane Jane, que roba la idea de una antigua canción de Cat Stevens y la trae al siglo XXI, y finalmente I’ve Underestimated My Charm (Again), nos da una idea de que esta banda funciona en los 15 minutos de duración del EP, pero me es difícil imaginarme oyéndoles un trabajo de estudio completo. Fue así que Partie Traumatic de 2008 no fue recibido igual de calurosamente. Actualmente la banda trabaja en canciones para su segundo disco de estudio.

viernes, 1 de junio de 2012

Buckle Up: A 15 años de la muerte de Jeff Buckley

Tim Buckley comenzó como un cantante de Folk en los años 60s. Lo firmaron, porque vieron en él, el potencial de crear un nuevo Bob Dylan, un artista capaz de hacer finas composiciones que resonaran en el inconsciente colectivo, en una época cargada de levantamiento político. Buckley padre nunca tuvo el éxito comercial que su disquera hubiera deseado, pero su personalidad le permitió tener libertad creativa, a tal punto que Buckley pasó de ser otro cantante de folk, a hacer experimentaciones, implementando a su sonido, música jazz y avant-garde. Desafortunadamente, la carrera de Tim Buckley fue paralela a una vida de desenfreno, viendose altamente involucrado en drogas, y arruinando su matrimonio, y manteniendolo alejado de su ex-esposa y más que todo, de su hijo Jeff. Finalmente, cuando parecía que Tim ya había puesto su vida bastante en orden, decidió celebrar el final de su más reciente gira, pero terminó causandosé la muerte, debido a una sobredosis de heroína combinada con altos niveles de alcohol. Tenía 28 años.

Tim Buckley - I Never Asked to Be Your Mountain


Jeff creció como Scotty Moorhead, junto con su madre y su padrasto Ron Moorhead. De ellos obtuvo diferencias influencias musicales, que finalmente definieron quien sería él artisticamente. Curiosamente, Jeff nada más dice haber conocido a su papá en una ocasión cuando tenía 8 años, así que nunca tuvieron realmente una relación. Sin embargo, es curioso notar, que cuando Jeff decidió convertirse en artista, optó por utilizar su primer nombre y verdadero apellido. Scotty Moorhead pasó a ser Jeff Buckley.

Jeff comenzó como músico de sesión, tocando también en cafés. Allá por 1990, Herb Cohen, el ex-manager del papá, se contactó con Jeff, para ofrecerle su asistencia para que este publicara un demo. Jeff Buckley hizo su debut un año después, en un evento conmemorativo de la muerte de su padre, dondé interpretó varias de las canciones de su progenitor y causó una buena impresión. Buckley regresó a establecerse en Nueva York, dondé tras meses de trabajo, se logró publicar Grace, en 1994.

Jeff Buckley - Hallelujah


Y aquí está. Grace es el único trabajo de estudio que Jeff Buckley logró publicar en vida, pues en la tarde del 27 de mayo de 1997, mientras Jeff esperaba la llegada de varios músicos a la ciudad para completar lo que hubiese sido su segundo disco, Jeff encontró la muerte. Había salido a nadar con un amigo, quien en un momento vió que Jeff ya no estaba, pues aparantemente había sido arrastrado por la corriente de un barco que había pasado por ahí. Su cuerpo fue encontrado río abajo un día después.

Grace no es ni por cerca un disco sencillo. Confieso que personalmente, lo he tenido en mi colección desde que decidí que la música sería gran parte de mi vida hace 5 años. Y que durante esos 5 años, lo he escuchado muy contadas veces, la mayoría, durante está última semana. A decir verdad, Grace es uno de esos discos a los que de cierta forma les he tenido "miedo". Tomen por ejemplo, la canción más conocida acá presente, el cover de Hallelujah de Leonard Cohen, una interpretación que supera con creces a la original, y al cover de John Cale en el cual está basado. Tan apasionada es la interpretación de Jeff, que esta versión de la canción, es sin duda la definitiva, sin importar cuantos cantantes de X Factor la hayan bastardizado. Debo aceptarlo, esa canción me pone los pelos de punta, y no es raro que mi joven yo se haya aventurado a catalogar a Grace, como un álbum oscuro y depresivo, uno de esos que solo se pueden oír momentos después de que te hayan despechado. Pero resulta que no es así. Aún estoy a tiempo de retraerme, y darme cuenta de que si bien Grace es melancólico, es un álbum hermoso, una gran obra musical, que en realidad no necesita que el oyente se encuentre en un determinado estado para poder disfrutarlo. Tan solo escuchen ese grito potente y desgarrador en la fracción final de la "title track" (Grace), la pesadez contrastante de Eternal Life, y por supuesto, el tema central del disco, Lover, You Should've Come Over, que simplemente es poesía hecha música:

Jeff Buckley - Lover, You Should've Come Over


"Mi reino por un beso en su hombro
Todas mis riquezas por su sonrisa cuando dormí suavemente a su lado
Toda mi sangre por la dulzura de su risa
Ella es una lágrima que colgará por siempre dentro de mi alma"

Jeff Buckley - Grace (1994)